viernes, noviembre 23, 2007


Leo en El País que Epi y Blas, una de mis series favoritas de niña, y de miles de otros niños, se han convertido en material "para adultos". Resulta que se han vendido los derechos de la serie a USA, y ellos, que son tan moralistas y prudentes -alguien mínimamente sensato compartirá mi opinión de que más bien son enfermizos obsesivos y oligofrénicos- ellos, decía, lo han visto claro: Epi y Blas no son dos amigos que comparten casa,no, sino que son dos mariconas que bromean con eso de "Epi, pásame el jabón, que se me ha caído" cuando uno -o serán los dos- están en la ducha.
Y allí están ellos para velar por la moral pública y no dejar que una excena tan explícitamente homosexual llegue a sus tiernos infantes. Mencionan otro ejemplo intolerarble: a Triqui, que sale fumando en pipa!! ¿Podéis creer tamaña desverguenza? y además, ¡Termina comiéndosela! Por ello, al sacar las primeras temporadas de Ábrete Sésamo han puesto un aviso de que este programa no es para menores.

Lo que me espanta no es eso. Al fin y al cabo no tengo intención por el momento de irme a vivir a un país en el que casi la mitad de sus habitantes niegan las teorías evolutivas y tienen a Adán y Eva metiditos en las clases de ciencia, pero viendo cómo sus fobias y manías vienen importándose sistemáticamente me pregunto cuánto tiempo tardará el desvanecerse el poco sentido común que nos queda y me tendré que controlar cuando me apetezca acariciarle la cabeza a un niño o regalarle una chuche para no ser acusada de pederastia.

Qué bonito es ser mujer

Me ha llegado un mail de esos que circulan por la red y que para las que tengáis niños seguro que os suena.

Qué me decís del trauma que supone mirarte al espejo por la mañana y
> encontrarte con que ese gremlin que te mira fijamente eres tú?
>
> Te duchas, te vuelves a mirar, y decides que lo mejor va a ser darte una
> capa de titanlux,a ver si aquello mejora. Y no, no mejora. Sigues siendo un
> gremlim, pero así como churruscao.
>
> Una vez churrascada, te diriges a despertar a tus niños. Aquí siempre
> ocurre algo.
>
> Supongamos que el niño tiene fiebre. Tú eres una mujer con recursos!!!
>
> ......recurres a la súplica ....y suplicas a la suegra, que se quede con el
> niño hasta que llegue la chica,
>
> ....a la chica, que venga un poco antes para que se vaya la suegra,
>
> ....al cielo, que la seguridad social deje de comunicar,
>
> ....a la 'encantadora enfermera' que te dé cita tarde para no pedir permiso
>
> ......a tu jefe que te dé permiso porque la encantadora enfermera ha pasado
> de ti y entre súplica y súplica tú sigues trabajando, así como haciéndote
> la relajada.
>
> Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te
> pregunta ¿qué tal cariño?.
>
> Cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, recuerda que el niño
> estaba enfermo y hace ver que no se le había olvidado y te cagas en to lo
> que se menea...
>
> Y sales corriendo al pediatra, y llegas por los pelos, y te dice lo del
> virus, y te manda no se qué medicina, y cuando llegas a la farmacia han
> cerrado, y llamas a tu marido y le suplicas que cuando salga de trabajar,
> si no le supone mucha molestia, se pase por una farmacia de guardia, y
> entonces él te dice 'no voy a poder, es que tengo una reunión', que yo creo
> que mi marido no vive, se reúne!!
>
> Y le matarías, pero por teléfono no puedes así que decides arrastrarte
> hasta la farmacia de guardia, y allí que llegas tú con todo colgando:
>
> al pequeño que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de
> tu manga
>
> De la sillita cuelga tu bolso, la bolsa del bebe, la bolsa de gimnasia, la
> bolsa del trabajo, y la mochila del mayor, que ya quisiera Pérez de
> Tudela, que yo creo que este niño no crece porque la mochila se lo
> impide.
>
> Parecemos unos 'sin-techo'.
>
> Entras en la farmacia y el espejo del fondo te enseña al gremlin churruscao
> pero como a trozos porque el maquillaje también se ha 'descolgao' y te suda
> el bigote como una foca, y te la encuentras a ella, la SUPER-ORGANIZADA.
>
> La super-organizada es esa mamá del colegio de tus hijos que siempre
> quisiste ser. Lleva a sus nenes a alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a
> fútbol y a natación.
>
> ......Y es de las que comen y no engordan, y es delgada.
>
> ......Y en los cumpleaños del nene, lleva a toda su clase 'un güevo
> Kinder', que son tres deseos a la vez, y tu niño con su bolsa de sugus, que
> yo creo que le estoy creando un trauma, ...y además prepara la bechamel de
> las croquetas.
>
> ......Yo hace tiempo que descongelo las famosas croquetas ¡que le den por
> culo a la bechamel!.
>
> ......Y todo esto sin movérsele ni una de las siempre perfectas mechas;
> porque a este tipo de mujer no le crece el pelo. Yo creo que tampoco
> 'sudan', pero de esto no estoy segura.
>
> ......Y tú que 'intentas recolocar todo lo que te cuelga y ella' y su
> perfecta hilera de dientes que te sonríe y te suelta:
>
> 'Chica, es que no te organizas, ¿por qué no pides reducción de jornada..?'
>
> Aquí es donde le soltarías una leche por cada euro reducido por reducir tu
> jornada.
>
> Superada la prueba, tus colgajos y tú regresáis a casa. La autoestima
> decidió quedarse en la farmacia.
>
> Y bañas a los niños, haces los deberes del mayor, le das la medicina al
> pequeño, les preparas la cena, se la das y les acuestas y te tiras en el
> sofá.
>
> Y para rematar el día, al cabo de un rato, llega tu marido a casa con cara
> de agotamiento y te dice que no ha parado en todo el día de reunión en
> reunión en la oficina (ha tenido tres reuniones) y que ha tenido que comer
> con los compañeros en un restaurante de aúpa y te pregunta 'que qué hay de
> cena' y que si no te importa preparar a ti la mesa porque él está muy
> cansado.
>
> Y ni siquiera te pregunta por el niño, tu trabajo, la suegra, la chica, el
> jefe, la enfermera, el médico, la farmacéutica y la super-organizada, y
> remata diciendo que 'vaya pinta de gremlin churruscada que tienes con el
> maquillaje descolocado'; que 'a ver si te cuidas un poco, con la cantidad
> de tiempo libre que tienes'.
>
> Y al encender la tele aparece otra super-organizada que te dice:
>
> 'Auxonia, hoy me gusta ser mujer'.
>
> ¿¿¿???
>
>

domingo, septiembre 30, 2007


"Los lugares me inspiran cuando los veo, por ejemplo, desde una carretera o desde un tren. Veo un bosque, un camino, un riachuelo a lo largo de una carretera nacional, entre vallas publicitarias y almacenes. Algunos acontecimientos, algunos seres son como los paisajes. No se les puede retener (o recordar) más que de pasada, a hurtadillas. Ejercen sin embargo una influencia radical sobre todo lo que es formulado, son la materia misma de la escritura."
Ninguna parte. Yasmina Reza
Leo este párrafo y recuerdo a personas que se cruzaron en mi vida. algunas durante un breve periodo de tiempo y que sin embargo dejaron más huella, tuvieron más influencia que otras con las que traté a diario. Estos encuentros dan valor y sentido al hecho de vivir y tener que soportarnos.

martes, agosto 07, 2007


La multitud es la mentira.

Soren Kierkegaard, Mi punto de vista

viernes, junio 29, 2007


"Las calles de mi barrio se llenan de balcones con carteles de "se vende".
Con el resto de mi vida está pasando algo parecido. Es tiempo de cambio. Muchos de los retazos de eso que soy yo se dejan llevar por la inseguridad y el temor al cambio. Malvenden sus viviendas costosamente adquiridas hace años para emigrar a sitios mejores. Se mudan y me dejan casas vacías, e incluso algún edificio amenazando ruina.
Yo, que a fin de cuentas no soy más que suelo urbanizable y algún que otro tímido paraje natural, observo todo esto como un expectador más, aún dolorido por las cicatrices de las demoliciones. Espero a que se vayan para, una vez convertido en páramo, poder decidir dónde irán las fuentes y dónde los chopos.
Se acabaron las circunvalaciones y los aeropuertos. Ser urbe cosmopolita me terminó saliendo muy caro. Probaré a reencarnarme en tranquilo pueblecito, tal vez en la periferia.
Voy a intentar ser menos, y de paso mejor."

he de decir que no es mío, pero me ha encantado...

lunes, marzo 19, 2007

Estas temporadas en que uno deja de escribir pueden tener infinitas causas, por ejemplo:

Rutina, calendario y trabajo se conjuran para anestesiarte las ganas de confesión, y no encuentras nada digno de ser dicho, escrito ni por tanto recordado.
O todo lo contrario, te pasan tantas cosas, tan emocionantes, que prefieres no desviar la vista, por si te pierdes algo. Ponga una Laurita en su vida. O una bebita, todavía mejor.

Los silencios son buenos siempre que contengan cosas. Siempre me gustó una frase que decía algo así como que un buen amigo es aquel con el que te sientes cómodo sin hablar de nada, que no tiene nada que ver con lo que estaba diciendo pero me ha venido a la cabeza.

De cualquier forma, aquí estoy de nuevo.

martes, febrero 13, 2007

Me gusta...

Siempre me encantó cómo en la película Amelie la prota cuénta que le gusta y qué no. He leído algo que suscribo en un 85% aproximadamente:

Me llamo Inés Andrade. Hago un metro sesenta y dos y peso cincuenta y seis quilos. Llevo gafas. Me gusta el papel cuadriculado, los nombres de lugares, el queso, los árboles, la pintura de Magritte, los gatos, el color verde, el cascanueces, nadar, los cerezos cuando florecen, revolver en las librerías, las estrellas fugaces, las películas chinas, las películas de Humphrey Bogart, el agua, tener tiempo, Estocolmo, el vino, los besos, romper a reír hasta que me hace mal el estómago, la llovizna, los ordenadores, la poesía de Rilke y de Sicart, el jazz, limpiar a fondo y ordenar los armarios, las conversaciones con respuestas picantes y rápidas, las fresas, el viento, la utopía. Detesto las anécdotas para presumir que has estado, los granos que a veces llevas en la cara, el arroz con leche, los hombres con bigote, las opiniones ligeras, los tópicos que se repiten hasta que acabas pensando que son verdad, las personas que hacen la segunda pregunta antes de la primera, las flores de plástico, los zapatos de tacón, la pornografía, los chicles, los casamientos, las primeras comuniones, los accidentes de tráfico, la violencia doméstica, la violencia salvaje, las canciones de moda, las canciones que no se pueden tararear, Navidad, los eucaliptos, aceptar lo que dicen sin preguntarme. Punto y aparte. […]Además, que acabe bien o mal tanto es, que la suerte del amor es sentirlo.
Teresa Moure, Hierba Mora
Y a ti, ¿qué te gusta o qué no te gusta?
...no me gusta malgastar mi tiempo, no me gustan las auditorías... (prosaico ya, pero tenía que decirlo)

miércoles, febrero 07, 2007

Instrucciones para subir una escalera


Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin
esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso. (Julio Cortázar, of course)